lunes, 9 de febrero de 2009

La hoja que tuvo su propia historia

Soy una hoja superviviente
yazco triste, aquí en el suelo
un caminante me encontró
y me ofreció su consuelo...




Tal vez la mano, en sueños,
del sembrador de estrellas,
hizo sonar la música olvidada
como una nota de la lira inmensa,
y la ola humilde a nuestros labios vino
de unas pocas palabras verdaderas.

Y podrás conocerte,
recordando del antiguo latir
los turbios lienzos
en este día en que caminas
con los ojos abiertos.
De toda la memoria solo vale
el don preclaro
de evocar los sueños.

(Antonio Machado)

Gracias Superviviente por este poema...

2 comentarios:

Mercedes dijo...

... Y la hoja abrió los ojos, buscó el solecito de la tarde y se quedó prendada al ver que alguien la rescataba del suelo y le ofrecía el calor de sus manos...
Porque algunas hojas que caen al suelo tienen la suerte de encontrar personas sensibles que se preocupan por ellas.
Un abrazo de primavera en flor.

"Enhorabuena por tu blog"

Paco dijo...

Mercedes la eterna "descubridora de blogs".
Volví a retomar este blog en el punto en que lo inicié.

Para que personas sensibles como tú disfruten de las imágenes que capta mi cámara.

Un beso de solecito primaveral